Don Guillermo y su hermano mayor Abelino han sido responsables de mantener vivo un oficio tradicional heredado de su papá. Desde que tenía 8 años la fabricación de máscaras lo cautivó, especialmente por influencia de su hermano.
Lito Valerín –nacido en 1824– y su hijo Jesús fueron precursores en esa tarea. Después de la muerte de don Lito, Jesús continuó la tradición, pero solo durante un tiempo. Fue entonces en los 40, cuando los hermanos Martínez visitaron la casa de las segunda esposa de Jesús y se toparon con valiosos tesoros. “Había moldes de arcilla y madera originales de 1887 que se usaban para fabricar los mantudos, También encontramos varias máscaras de petatillo y cedazo”, dice Don Guillermo. Por ¢500, compraron dos gigantes y seis máscaras que luego inspiraron los personajes con el sello Martínez, del cantón de Oreamuno.
Con el apoyo de unos catálogos, también hallados en el taller de Valerín, y orientados por su ingenio, los Martínez se pusieron a trabajar en sus propios personajes que debutaron en las fiestas agostinas en Cartago.
Las mascaradas de los Martínez, con sus jocosos personajes, fueron invitados de honor en muchas fiestas patronales durante la década de los cincuenta. Fue así como la máscara del “policía de la esquina”, heredado de la escuela de los Valerín. adoptó su propia versión y además evolucionó hasta convertirse en el popular Poligordo de gran tamaño. Los gigantes Julito y Julita provienen de la tradición mascarera española y están inspirados en una pareja de Oreamuno que no se perdía los pasacalles y que siempre iban detrás del desfile tomados de la mano.
- Andrea Solano, periódico La Nación.
Mayor información sobre Don Guillermo Casa de la Ciudad de Oreamuno Tels: 2550-2340 / 2550-2196.
Mascaradas en Cartago de 1910 de Jesús Valerín Roldán
Máscara hecha en sedazo
Máscara hecha en Metate
Máscara de barro
Máscara con cabello real
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